jueves, 10 de enero de 2013

Segunda sesión de pileta.
Hice 40 largos en 1 hora y 5 minutos. No terminé tan cansado.

Al rato de estar nadando llegaron padre e hijo -supongo- y se quedaron ahí parados, como dos momias, en el medio de los carriles para nadar.

Una de las guardavidas les dijo que no podían quedarse ahí y se movieron.

El pibe nadó sin anteojitos, así que le quedaron bien rojos los ojos.

Me puse a hablar con uno que nada hace varios meses. Hablamos de cuánto relaja ir a nadar. Pero más me habló del hambre que te da cuando terminás. Y de los 2 Jorgitos que se come cuando sale del club. Parecía medio bajonero.

Cuando salí de la pileta me senté a ver un partido de fútbol 5. Eran tipos de 35 - 40 años.

Había uno que jugaba bien. Usó el "puntín" dos veces. La primera la sacó el arquero volando cerca del palo, abajo. La segunda fue una mezcla de "tres dedos - puntín" de mitad de cancha que pasó a centímetros del ángulo izquierdo.

Ahí me acordé que no había llevado una bolsa y tenía la malla mojada adentro de la mochila y me fui.

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