Eliminé un día de entrenamiento. Iba cansado y no lo disfrutaba.
Ahora voy los sábados nada más.
-
Hoy empecé a entrenar los dedos en el pianoforte.
Arranqué con escalas.
Tanto cargar regaderas y carretillas llenas de pasto y tierra hizo que mis dedos tengan el físico de Rocky VI -so sparring is out- pero con la técnica de Spider Rico. Debo lograr que mis dedos recuperen la velocidad y la agilidad de Rocky III.
martes, 29 de enero de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
Tercera sesión de natación. 40 piletas en 1 hora.
Cuando llegué me pareció que al lado mío estaba nadando Eric Idle. Le sonreí y nada más. Igual no creo que fuera, pero era muy parecido. Cuando cuente esta historia VA a ser Eric Idle.
En un momento colgué mirando a los chiquitos nadando con los papás. Era muy tierno verlos, pero me dije "mirando a los nenes jugando no voy a llegar nunca a los JJOO", y me puse a nadar.
Al final recordé a Darwin y pensé en los genes que compartimos con las ranas. Nada podría salir mal, por lo menos las piernas son anatómicamente parecidas y el movimiento es idéntico. Lo único que me faltaría son unos pies más grandes, con dedos más largos y con una membrana que los una. Estos pies de mierda sólo están adaptados para caminar.
jueves, 10 de enero de 2013
Segunda sesión de pileta.
Hice 40 largos en 1 hora y 5 minutos. No terminé tan cansado.
Al rato de estar nadando llegaron padre e hijo -supongo- y se quedaron ahí parados, como dos momias, en el medio de los carriles para nadar.
Una de las guardavidas les dijo que no podían quedarse ahí y se movieron.
El pibe nadó sin anteojitos, así que le quedaron bien rojos los ojos.
Me puse a hablar con uno que nada hace varios meses. Hablamos de cuánto relaja ir a nadar. Pero más me habló del hambre que te da cuando terminás. Y de los 2 Jorgitos que se come cuando sale del club. Parecía medio bajonero.
Cuando salí de la pileta me senté a ver un partido de fútbol 5. Eran tipos de 35 - 40 años.
Había uno que jugaba bien. Usó el "puntín" dos veces. La primera la sacó el arquero volando cerca del palo, abajo. La segunda fue una mezcla de "tres dedos - puntín" de mitad de cancha que pasó a centímetros del ángulo izquierdo.
Ahí me acordé que no había llevado una bolsa y tenía la malla mojada adentro de la mochila y me fui.
Hice 40 largos en 1 hora y 5 minutos. No terminé tan cansado.
Al rato de estar nadando llegaron padre e hijo -supongo- y se quedaron ahí parados, como dos momias, en el medio de los carriles para nadar.
Una de las guardavidas les dijo que no podían quedarse ahí y se movieron.
El pibe nadó sin anteojitos, así que le quedaron bien rojos los ojos.
Me puse a hablar con uno que nada hace varios meses. Hablamos de cuánto relaja ir a nadar. Pero más me habló del hambre que te da cuando terminás. Y de los 2 Jorgitos que se come cuando sale del club. Parecía medio bajonero.
Cuando salí de la pileta me senté a ver un partido de fútbol 5. Eran tipos de 35 - 40 años.
Había uno que jugaba bien. Usó el "puntín" dos veces. La primera la sacó el arquero volando cerca del palo, abajo. La segunda fue una mezcla de "tres dedos - puntín" de mitad de cancha que pasó a centímetros del ángulo izquierdo.
Ahí me acordé que no había llevado una bolsa y tenía la malla mojada adentro de la mochila y me fui.
sábado, 5 de enero de 2013
Primer día de natación.
Los JJOO están más lejos que nunca.
En 1 hora hice 30 piletas.
Podría haber hecho más, pero anoche dormí 4 horas. Y además me dieron ganas de ir al baño, y eso de hacer pis en la pileta se acepta hasta los 5 años.
La verdad es que terminaba cansado después de un par de largos. Pero lo disimulaba bastante bien. No quería quedar como un debilucho frente a las profesoras. En unas semanas calculo que voy a estar a punto.
El balance es positivo.
Lo mejor fueron las almendras que me comí volviendo a casa.
Ahora escucho a los Decadentes, especialmente a Jorge Serrano.
A la tarde pienso dormír y leer.
Me espera la segunda parte del capítulo de Sonmi 451. La primera parte me pareció genial. Y no espero menos de ésta.
Los JJOO están más lejos que nunca.
En 1 hora hice 30 piletas.
Podría haber hecho más, pero anoche dormí 4 horas. Y además me dieron ganas de ir al baño, y eso de hacer pis en la pileta se acepta hasta los 5 años.
La verdad es que terminaba cansado después de un par de largos. Pero lo disimulaba bastante bien. No quería quedar como un debilucho frente a las profesoras. En unas semanas calculo que voy a estar a punto.
El balance es positivo.
Lo mejor fueron las almendras que me comí volviendo a casa.
Ahora escucho a los Decadentes, especialmente a Jorge Serrano.
A la tarde pienso dormír y leer.
Me espera la segunda parte del capítulo de Sonmi 451. La primera parte me pareció genial. Y no espero menos de ésta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
